Mockups Before F*ckups, la exposición de JDE, abre en el Museo Franz Mayer con maquetas de su colaboración con Zavotti.
El Museo Franz Mayer, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, ha abierto sus puertas a una exposición poco habitual. Mockups Before F*ckups no muestra el objeto terminado, ese que posa impecable en la fotografía de catálogo, sino todo lo que ocurre antes: los cortes fallidos, las pruebas de material, los ajustes de última hora y las maquetas que, en palabras de su autor, evitaron que un proyecto saliera mal.
Detrás de la muestra está Jorge Diego Etienne, fundador de JDE design driven consultancy y autor de siete de las colecciones de Zavotti. Esa trayectoria compartida explica la presencia de la marca en la cita, donde apoya la exposición como patrocinadora y comparte parte del trabajo que acompaña cada una de las piezas del diseñador.
Tras su primera presentación en el Centro Cultural Plaza Fátima de Monterrey, la exposición llega a la capital con más de trescientas piezas entre maquetas, prototipos, herramientas, dibujos y pruebas de material. Reúne más de cien proyectos desarrollados a lo largo de estos quince años para clientes de México y del extranjero.
Su propuesta es mirar el diseño como oficio y no solo como resultado. Pensar y hacer avanzan juntos, el error es una forma de aprendizaje y cada iteración acerca la idea a una respuesta más precisa. El propio Jorge Diego Etienne cuenta que “Mockups Before F*ckups no es un manual ni una retrospectiva, sino un registro sin filtros de intentos, errores y aprendizajes”.
Además, la muestra inaugura la nueva Sala de Procesos del museo, un espacio dedicado a lo que sucede antes del resultado final. Se completa con una publicación bilingüe, con ensayos e imágenes inéditas y con un programa público de charlas, recorridos y talleres en torno al proceso creativo.
En el estudio de Jorge Diego Etienne, maqueta y prototipo no son sinónimos. La primera es una idea hecha cuerpo: en cartón, espuma o MDF, renuncia a funcionar para mostrar lo esencial, las proporciones, la relación entre volúmenes, la lógica de la forma. En cambio, el segundo da un paso más y se enfrenta a la realidad. Y es ahí donde se comprueba si una silla abraza como debe, si un mecanismo responde, si un acabado resiste. Entre uno y otro se mueve el proceso de diseño, ese territorio donde la intuición se convierte en método.
La colaboración entre Zavotti y Jorge Diego Etienne tiene ya un largo recorrido. Formado en el Tec de Monterrey, pasando por Feiz Design Studio en Ámsterdam y por escuelas como Central Saint Martins, Domus Academy y Parsons, el diseñador mexicano combina una mirada global con una sensibilidad profundamente local.
Esa mezcla es el punto de partida de sus diseños para la marca. “Siempre parto de la intersección de lo europeo, minimalista y honesto, con la emoción de los matices vibrantes, arriesgados y trascendentes que definen al diseño mexicano”, explica. Cada pieza nace imaginada en una playa de su país y en cómo se disfrutan allí esos momentos. Y por eso, lleva el nombre de una: Caleta, Vallarta, Cabo, Holbox, Carmen, Zipolite y Miramar.
Esta colaboración continúa en las dos colecciones que Jorge Diego Etienne ha firmado para Zavotti este 2026, presentadas en la última edición de Feria Hábitat València.
Icpalli parte del equipal, la silla mexicana de varas de madera y cuero o palma tensada que envuelve el cuerpo. El diseñador conserva esa lógica, en la que estructura, material y proporción trabajan juntos, y la traslada al aluminio con respaldo tapizado en un sillón de comedor y una butaca club. Una curva continua dibuja respaldo y brazos sobre una base ligera, y la comodidad llega como consecuencia de la propia forma, lista para el uso prolongado de restaurantes y hoteles.
Por su parte, Lora es fruto de años de diseñar y llevar mobiliario al mercado de la mano. Su respaldo envolvente se prolonga en patas esbeltas de aluminio y teca natural, con cuerda en distintos acabados, y se despliega en sillón de comedor, taburete, butaca y sofás de dos y tres plazas pensados para terrazas, restaurantes y hoteles. “Con Lora quisimos tomar menos decisiones, pero más precisas”, resume el diseñador. “El resultado es una colección ligera y cómoda, pero sobre todo pensada para seguir siendo relevante con el tiempo”.
Así pues, la exposición Mockups Before F*ckups se podrá recorrer hasta el próximo 14 de febrero en el Museo Franz Mayer (Av. Hidalgo 45, Centro Histórico, Ciudad de México).